IRÁN: HISTORIAS DE PETRÓLEO Y RELIGIÓN
Irán ha tenido, desde sus inicios, un fuerte dominio político y económico en Medio Oriente. Las luchas internas religiosas han configurado un Estado fuerte en lo cultural que, hasta la actualidad, ostenta una posición de peso en las relaciones internacionales.
DEL IMPERIO PERSA A LA AUTONOMÍA IRANÍ
Si bien el territorio iraní tuvo asentamientos humanos desde tiempos neolíticos, la primera civilización organizada fue la elamita, que comenzó a desarrollarse en el año 3.000 AC. en la ciudad de Susa. Los otros pueblos destacados se encontraron hacia el año 2.000 AC, cuando los medos llegaron al sudeste de Irán y los persas, procedentes de las estepas de Rusia. Pero recién en el 612 AC, los reyes medas lograron independizarse del los asirios y formaron el primer imperio iraní. Sin embargo, en el 549 AC fueron desplazados por los persas liderados por el emperador aqueménide Ciro I El Grande.
Ciro I organizó una poderosa maquinaria administrativa y militar que lo llevó a conquistar Babilonia, Siria, grandes porciones de las costas orientales mediterráneas y algunas regiones de Asía menor. El hijo de Ciro, Cambises, sumó Egipto a los territorios persas. Ciro fue sucedido por Darío I, quien se dedico a consolidar el control sobre el vasto territorio bajo su poder mediante un sistema de satrapías -provincias- locales.
El periodo de esplendor persa finalizó con la derrota frente a los ejércitos de Alejandro Magno en el siglo III AC. Persia fue despojada entonces de sus dominios y puesta bajo la tutela de los gobernantes griegos. La dinastía helenística de los seleúcidas sucedió a la caída del imperio griego. El surgimiento de los Partos hacia el año 250 AC permitió defender la región frente a los avances de los romanos, al tiempo que la apertura de la Ruta de la Seda trajo prosperidad a la región como zona de paso de las mercancías que intercambiaban Europa y China.
El año 22, Ardacher I fundó el período de los sasánidas, que lucharon por largos periodos contra los intentos bizantinos y de otras tribus extranjeras que intentaron invadir el territorio persa. A partir del año 636, el islamismo traído por los ejércitos árabes desplazó a las antiguas creencias locales. El sistema de los Shah acabó cuando Yazdgrad II fue derrotado e Irán fue dividido en varios califatos. Como en otras regiones, el islamismo toleró la existencia de grupos que profesaban otras religiones, como es el caso de los zoroastrianos, monofisitas y nestorianos.
Con el paso del tiempo Irán se fue dividiendo en varios reinos con gobiernos independientes de los califatos de Damasco y Bagdad. Algunos feudos como Nishapur, Kermán y Jorasán presentaron una fuerte resistencia política y militar a los intentos de los extranjeros por imponer su poder. Fue así que entre los siglos VII y X los reinos iraníes consolidaron su autonomía.
LA INVASIÓN DE GENGIS KAN
En 1219, las tropas mongoles -al mando del líder aristócrata Gengis Kan- que procedían del este, invadieron Irán. Se trató de una irrupción devastadora para las vidas y propiedades de los ciudadanos del país. Gengis Kan creó el kanato de Persia y así los mongonles gobernaron el país hasta el año 1506.
En 1501 los sufíes chiítas liderados por Ismail iniciaron un movimiento independentista. Fue entonces que, tras derrotar a los mongoles timúridas que gobernaban el país, Ismail se proclamó Shah de Persia y dio inició a un nuevo periodo de prosperidad científica y económica en Irán. Comenzó de este modo el periodo safávida. En el siglo XVI los safávidas adoptaron las ideas shiítas que los diferenciaron de otras naciones musulmanas en donde predominaban los chiítas.
En 1794, Mohamed Khan Kayar, un príncipe castrado para que no aspirara el trono, desplazó al rey Loft Alí Jan y se proclamó Shah de Persia. El nuevo monarca mudó la capital del imperio a Teherán y lanzó repetidas ofensivas para acabar con toda forma de resistencia a su autoridad. Sus tropas conquistaron vastas regiones del Cáucaso en el marco de la guerra Ruso Persa que se desarrolló entre 1804 y 1813. Pero al final de la guerra, con las tropas iraníes derrotadas, Teherán debió ceder Georgia a Rusia y reconocer derechos de navegación exclusiva sobre el Mar Caspio a sus adversarios. Una nueva guerra contra los rusos entre 1826 y 1828 le significó a los persas la pérdida de Transcaucasia.
En los años siguientes los sucesores del Shah Khan Kayar pasaron a integrarse en la zona de influencia del imperio británico y ruso, que lograron influenciar el estilo de vida tradicional de los persas con sus costumbres y productos. Fue un periodo de modernización sin precedentes durante la cual se fundaron numerosas universidades e industrias.
En enero 1906 estalló una revolución constitucionalista llevada adelante por los sectores que aspiraban a una reforma política y cuestionaban los gastos fastuosos de la realeza frente a las penurias que atravesaba la mayor parte de la población. Incapaz de frenar la revuelta, el 30 de diciembre siguiente el Shah aceptó promulgar una Constitución.
¡EUREKA! ¡PETRÓLEO!
En 1908 se descubrió petróleo en Mashmid Suleyman y se abrió una nueva etapa en la historia de Irán. Se inició la explotación de hidrocarburos que, desde su comienzo, fue asumido por empresas británicas bajo la cobertura de la empresa Anglo Persian Oil Company, de la cual la corona iraní era un socio menor. En ese mismo año el Shah Muhammad Alí intentó acabar con los grupos constitucionalistas lanzando contra ellos una feroz ofensiva militar. Pero la resistencia de los republicanos obligó al Shah a abdicar a favor de su hijo Ajmad, de sólo 12 años, y a huir luego al exilio en Rusia. En julio de 1910 regresó con apoyo de tropas rusas y dio por terminada la primavera republicana al derrotar a los partidarios del Majlis o Parlamento iraní.
Aunque el Shah Ajmad se declaró neutral durante la Primera Guerra Mundial, tropas rusas invadieron para marchar hacia el frente de combate y luego un contingente británico ocupó las refinerías del país con la excusa de garantizar la integridad de sus intereses.
En 1920, los comunistas persas liderados por Mirza Kuchak Khan proclamaron una república socialista soviética en la provincia de Gilán con apoyo del Ejército Rojo. El intento socialista fue ahogado por las tropas centrales en septiembre de 1921.
En octubre de 1925, el Shah Qayar fue obligado a abdicar y reemplazado por Reza Pahlavi, de ideas nacionalistas pero también con buenas relaciones con las potencias occidentales. El regreso del modelo parlamentarista le dio mayor protagonismo a los grupos plebeyos.
La sujeción del Shah a los designios de las potencias occidentales, en particular a los deseos de Gran Bretaña y Estados Unidos, hizo crecer al movimiento nacionalista. Los intentos del Shah por modernizar la cultura y la economía iraní hicieron surgir una nueva clase dispuesta a cuestionar los principios monárquicos sobre los que se fundamentaba el sistema político local.
Durante la Segunda Guerra Mundial, el reino iraní volvió a declararse neutral y otra vez fue invadido, esta vez por tropas soviéticas y británicas que en septiembre de 1941 obligaron al monarca a exiliarse en Sudáfrica luego de abdicar a favor de su primogénito Muhammad. Finalizada la contienda, Irán se vio obligado a firmar acuerdos que lo sujetaban económicamente a las potencias occidentales y en particular le cedían gran parte de la explotación del crudo que se hallaba en su territorio.
EL REGRESO DEL SHAH Y LOS CONFLICTOS CON OCCIDENTE
El 1 de mayo de 1953, el primer ministro Muhammad Mossedegh, un nacionalista de gran predicamento en los sectores populares, anunció la nacionalización del petróleo iraní. Fue un duro golpe para las potencias occidentales, que de inmediato lanzaron una compleja conspiración junto a los sectores monárquicos para desplazar a Mossedegh. Un boicot a las compra de petróleo iraní lanzado por los británicos puso a la economía local en un duro trance. Pero el intento fracasó por el apoyo que recibía el Primer Ministro y el Shah debió huir a Roma. Un golpe de estado organizado por el general Zahedi, un militar fiel al Shah, logró destituir a Mossadegh el 19 de agosto tras cruentos combates contra los nacionalistas.
Atento a la inestabilidad de su reino, el Shah regresó a Irán y lanzó una serie de reformas para desregular la economía y hacer algunas concesiones a los grupos más pobres de la sociedad, tales como una reforma agraria y un plan de infraestructura financiado con la venta del petróleo. Dominado el frente interno, El Shah se proclamó emperador de Irán el 26 de octubre de 1967 para reafirmar su liderazgo político sobre Persia.
En los años que siguieron a la restitución del poder del Shah, Irán acentuó su alineamiento con las potencias occidentales y adquirió armamentos suficientes para erigirse como una de las potencias regionales indiscutidas. Intervino en los asuntos internos de estados vecinos y ocupó las islas de Abu Musa, Tumb Mayor y Menor reclamadas como propias por los Emiratos Árabes Unidos.
En 1975, el Shah disolvió todos los partidos políticos, mientras su policía política, la temida SAVAK, se volvía famosa por los arrestos violentos, las ejecuciones sumarias, las desapariciones de ciudadanos y las torturas contra los disidentes en las cárceles del régimen. Pero el clima de insurrección se extendió pese a la represión y los grupos islamistas comienzan a cobrar mayor influencia.
La figura del Ayatolá Ruholla Jomeini, un líder religioso exiliado en Francia, se convirtió en el símbolo de la resistencia. Hacia el año 1978, comenzó una nueva ronda de manifestaciones contra el Shah que provocan cientos de muertos. El 16 de enero de 1979 el Shah huyó con su fortuna hacia el exilio al profundizarse la lucha entre los opositores y las fuerzas gubernamentales, que cada vez es más favorable a los primeros. El 1 de febrero el ayatolá Jomeini regresó a Irán y se convirtió en el líder de un nuevo gobierno islámico regido por las normas tradicionales coránicas que reemplazó al anterior régimen imperial.
Un referéndum celebrado el 31 de marzo apoyó la conversión de Irán en una república islámica, hecho que provocó algunas rebeliones en las regiones habitadas por minorías religiosas en Kurdistán, Azerbaiyán y Juzestán. Las fuerzas revolucionarias ahogaron violentamente las revueltas. Además, se hicieron cargo de la ejecución de miles de funcionarios y partidarios del Shah depuesto.
LA GUERRA CON IRAK
El nuevo gobierno, claramente enfrentado con los Estados Unidos por cuestiones históricas, ideológicas e incluso religiosas, reclamó la extradición del Shah exiliado en territorio norteamericano. Las evasivas de Washington precedieron a la invasión de la embajada de los Estados Unidos el 4 de noviembre de 1979 por parte de cientos de estudiantes islámicos apadrinados por los líderes religiosos iraníes. En el interior de la delegación norteamericana, los estudiantes tomaron de rehenes a 66 empleados diplomáticos. Permanecieron retenidos 444 días hasta que un acuerdo secreto les permitió recuperar la libertad a cambio de la provisión de armas norteamericanas al ejército iraní.
Para ese momento, Irán se encontraba enfrascado en una amarga y sangrienta lucha contra sus vecinos iraquíes. En septiembre de 1980, creyendo que sus vecinos iraníes estaban en su momento de mayor debilidad, el dictador iraquí Saddam Hussein lanzó una ofensiva. Hussein buscaba apropiarse de territorios petroleros reclamados por ambos países y ponerle un freno al régimen religioso iraní, que podía influenciar a la minoría chiíta de Irak y provocar una revuelta contra el gobierno laico que lideraba el presidente iraquí.
Los iraquíes contaban con un poderoso arsenal provisto con los más modernos productos de las industrias armamentísticas occidental y oriental, y en los primeros días de la guerra arrasaron contra las poco preparadas tropas iraníes. Irán poseía también armas modernas, pero el boicot occidental dejó a muchas armas inservibles y la falta de oficiales por las purgas lanzadas por las autoridades musulmanas debilitó su capacidad de combate. De manera que Irán apeló al uso de su superioridad numérica para frenar a las tropas adversarias. Desde 1982 en adelante el conflicto se estabilizó en una lucha de trincheras que cobró numerosas víctimas, muchas de ellas provocadas por el uso de armas químicas por parte de las tropas de Hussein. Luego de eso, los países se trenzaron en una lucha de cohetes lanzados contra las ciudades adversarias que elevaron la cantidad de muertos a cifras dramáticas. La guerra terminó formalmente el 20 de julio de 1987, cuando se firmó un alto el fuego promovido por la ONU. Sin posibilidades de imponerse, los adversarios dieron fin a una guerra que tomó la vida a por lo menos un millón de personas.
La muerte del ayatolá Jomeini en junio de 1989 no disminuyó la influencia religiosa en el gobierno. Su sucesor, Alí Jamenei siguió adelante con su política islámica y la confrontación con los EEUU. En 1991, durante la ofensiva occidental contra su antiguo aliado iraquí, Irán refugió a los aviones de guerra que huían de la destrucción desatada por la coalición armada para liberar a Kuwait. En 2002, EEUU declaró a Irán como uno de los países adversarios a su estrategia exterior y a partir de entonces ha intentado frenar los intentos de Teherán de avanzar en el dominio del ciclo de producción nuclear, que eventualmente convertiría a la nación persa en una potencia atómica.
En 2005, el triunfo electoral de Mahmoud Ahmadinejad tensó aún más las relaciones entre Irán y los países occidentales por sus frecuentes afirmaciones antisemitas y belicosas hacia EEUU y sus aliados. Al mismo tiempo, Irán ha llevado adelante un ambicioso plan de producción de armas que la ha convertido en una potencia de peso en el Medio Oriente.
A pesar de las tensiones, Irán ha logrado recuperarse de los años de guerra civil y los conflictos exteriores hasta alcanzar un considerable nivel de desarrollo cultural y económico.
Irán: historias de petróleo y religión"
El territorio iraní se encuentra dividido por tres cordilleras. En el norte se encuentra la cordillera de Elburz. Hacia el sur y el oeste está el sistema montañoso de Zagros y hacia el noreste las estibaciones de Sabalán y Talesh con sus valles fértiles entre los picos montañosos. En la mayor parte del territorio el clima predominante es el continental desértico, aunque en la región costera del Caspio es posible hallar un clima subtropical. La montaña de mayor altura se encuentra en la cordillera de Elburz: es el pico Demavand de 5.670 metros.
el clima predominante es el continental desértico ”
Irán posee una economía capitalista, aunque con fuerte intervención estatal en la regulación de las normas que rigen el funcionamiento del sistema. La influencia religiosa se manifiesta en la prioridad que se le da a algunos sectores productivos y la limitación que se ejerce para modernizar a determinados rubros de la actividad económica. Los distintos gobiernos no han tenido éxito a la hora de revertir la desigual distribución de la renta y la situación de extrema pobreza del 18% de su población.
El ingreso por la venta de crudo ha sido usado para financiar sucesivos programas de desarrollo y formación de profesionales que le han dado a Irán una incipiente base industrial. En la actualidad Irán cuenta con importantes industrias de los rubros petrolero, químico, cementero, automotriz, aeroespacial, de fertilizantes, de procesamiento de alimentos, atómico y metalúrgico.
La preservación de una importante producción agroganadera permite la satisfacción de las necesidades internas de alimentos. Se producen importantes cantidades de cereales, algodón, vegetales, frutas y tabaco. El ganado ovino, vacuno y aviar es desarrollado en la mayor parte del territorio. en la región del Caspio, se destaca la producción de caviar.
Irán posee una economía capitalista ”
El 51% de los iraníes pertenece a la etnia persa. La primera minoría está constituida por los azeríes con el 24%, seguidos por los gilaki y mazandaraníes con el 8%, los kurdos con el 7%, los árabes con el 3% y un numerosos grupos luríes, balochíes y turkmenos, entre otras comunidades menos representativas.
En la República Islámica de Irán el 98% de la población profesa el credo musulmán. La mayoría pertenece a la rama shiíta (89%) y el resto de los córranlos a la rama chiíta. El gobierno iraní respeta la existencia de grupos católicos, judíos, zaraostrianos y bahaistas.
Aunque el idioma oficial es el persa, este lenguaje es hablado por el 58% de lo s habitantes del país. El resto, habla variaciones del turco (26%), kurdo (9%), lurí (2%), balochíes (1%), árabe (1%) y otros dialectos locales.
En la República Islámica de Irán el 98% de la población profesa el credo musulmán ”
La combinación de las tradiciones persas, el aporte de las diferentes culturas minoritarias y el apego al Islam han modelado en Irán una cultura rica en sutilezas y variaciones. Pero además, los sucesos políticos de las últimas décadas han influido enormemente para crear un estilo de vida muy diferente al de oros estados de la región.
La religión, las tradiciones y el nacionalismo son las tres corrientes que vertebran las expresiones culturales contemporáneas. Así, es posible hallar propaganda que exalta los logros de la revolución islámica junto a frecuentes signos de la omnipresencia del Corán en la vida cotidiana. En la arquitectura, conviven los edificios modernos con castillos milenarios y fastuosos palacios heredados de tiempos monárquicos. En la arquitectura es posible encontrar ejemplos de los estilos islámico, macedonio, asirio y babilonio conviviendo con modernos edificios y fábricas.
Las expresiones mas afamadas de la cultura iraní son sus artesanías. Las increíbles alfombras persas han logrado la admiración del mundo por su calidad y sus diseños tan complejos como bellos. Los cerámicos y maderas talladas son otros de los productos que los visitantes buscan llevar de los mercado y tiendas artesanales iraníes.
Los iraníes colocan la música en un sitio preferencial de sus vidas. Se trata de ritmos que han sobrevivido a los siglos e incorporado elementos de otras culturas diferentes. Se utilizan cinco escalas para expresar diferentes estados de ánimo o mensajes: Mahur, Rast-panygah, Navá, Homayún, Shur, Chahargah y Segah, que sirven para expresar alegría, melancolía o épica según sea el caso.
La espiritualidad del pueblo iraní puede observarse cada Nouruz, fiesta del año nuevo que se viene celebrando en tierras persas desde hace milenios. Cada 21 de marzo, fecha del Nouruz o Nuevo Día, se recuerda la emigración del profeta Mahoma, aunque esta fiesta es más antigua que la presencia del islamismo en la región por lo que se le atribuye a creencias ancestrales mucho más antiguas. En esa fecha los creyentes preparan una mesa con el libro sagrado de su religión, espejos, huebos pintados y agua de pétalos de flores y siete elementos cuyo fonema en idioma farsi comienzan con la letra “s”: manzanas (sib), vinagre (serqué), monedas (sequé), trigo o lenteja germinados y frescos (sabcé), ajos (sir), chile piquín (somag), y peces (samak, término árabe). Es la ocasión para encontrarse con familiares y amigos y disfrutar de las mejores recetas de la gastronomía local.
Teherán
Los yacimientos arqueológicos de Chasm e Alí indican que la capital iraní ha sido sede de asentamientos humanos desde tiempos neolíticos. Convertida en un importante centro comercial, Teherán cobra importancia con la destrucción de la vecina ciudad de Ray a manos de los mongoles en el año 1228. Fortificada desde 1553, se transformó en la principal urbe persa. Entre los sitios mas afamados de la ciudad se encuentran en antiguo palacio de Golestan, residencia de la dinastía Safavid construida en 1524. Cerca de allí se encuentran los Museos del Vidrio y la Cerámica y de Reza Abbasis, con objetos milenarios de la cultura local. En el centro de la ciudad, cerca de la plaza Haft e Tir, es posible visitar la ex embajada de EEUU en donde fueran tomados de rehenes los diplomáticos estadounidenses en 1979. Teherán es una ciudad regida por los ritmos religiosos y de allí la importancia que tienen los edificios religiosos como la mezquita de Hosseiniye Ershad, la antigua Soltani y tantas otras que reflejan la depurada arquitectura persa.
Persépolis
La antigua residencia real del imperio persa fue fundada hacia el año 512 AC por el emperador Darío I y engrandecida por sus sucesores, Jerjes I y Ajtajerjes. En mayo de 330 AC fue incendiada por orden de Alejandro Magno. A pesar de ello Persépolis fue reconstruida y sobrevivió hasta la actualidad para exhibir magnificas edificaciones históricas. Es el caso de las ruinas de Kuh e Rahmat son parte de la enorme herencia cultural de la ciudad. Allí, es posible encontrar edificios de enorme valor cultural como el Palacio de Apadana, el Palacio de las 100 columnas, el edificio de Tachana, el Palacio de Ajtajerjes y la tumba real de este emperador, además de las antiguas defensas que protegían el recinto imperial. Uno de los sitios mas visitados es la Puerta de las Naciones, con inmensos toros labrados en arenisca e inscripciones cuneiformes que relatan la vida en el antiguo imperio persa.
Isfahán
La ciudad de Ishafán es considerada como uno de los sitios históricos de mayor valor de Oriente por sus magnificos palacios y edificaciones. Uno de los monumentos que atrae más visitantes es la Mezquita del Shah, un enorme complejo revestido de los mosaicos que hicieron famosa a la ciudad. No meno célebre es la plaza de Jomeini, un gran parque dedicado al líder espiritual iraní. Otros edificios como el Gran Iglesia Armenia y los antiguos puentes que adornan la ciudad forman parte de un paisaje cargado de historia milenaria.
Los aeropuertos de Irán cuentan con una generosa oferta de rutas hacia todo el mundo. Se puede intentar llegar a través de los pasos fronterizos terrestres, pero debe tenerse en cuenta que las fronteras con Turquía y Afganistán son escenario de frecuentes combates contra fuerzas irregulares y contrabandistas que operan en la zona.
Los vuelos internos suelen ser más escasos y menos eficientes, pero muchas veces es la opción más razonable frente a las grandes distancias que se deben recorrer por climas áridos y caminos no siempre bien mantenidos. Alquilar un auto permite recorrer las pequeñas aldeas del interior, muchas de las cuales conservan el estilo de vida tradicional de cada tribu. Sin embargo, se debe consultar sobre las zonas donde operan grupos irregulares o de contrabandistas para no afrontar interrupciones en retenes militares o situaciones violentas. El sistema de buses iraní es eficiente y cómodo, además de resultar una alternativa barata para llegar a los confines del territorio. Los trenes también funcionan con regularidad y son económicos, pero la oferta de destinos no es tan amplia.
Kebab
Muchos consideran al Kebab como el plato nacional iraní, aunque su receta se encuentra en la gastronomía de otros países como Pakistán y La India. Dice la leyenda que se trataba de una comida de los emperadores persas que luego fue adoptada como plato diario de los plebeyos. Se preparara por lo general con carne de cordera, pero no inusual que se usen piezas de res, pollo, cerdo o pescado en su receta. Se prepara a modo de brochetas, alternando trozos de carne con verduras que luego son asados a la parrilla. Existen muchas variantes del kebab, que se diferencian por las especias y condimentos que se le agregan, tales como yogur, perejil o cebolla, por el uso de diversas carnes para su preparación o el marinado de las piezas antes de ser asadas. Por lo general se sirve con un pedazo de pan, que en Irán tiene forma de tortilla achatada llamada “Nun”. (Tips: El Kebab puede ser consumido en los puestos callejeros, pero para los amantes de la alta gastronomía se recomienda acudir a los restaurantes típicos iraníes en donde este plato se sirve con abundantes acompañamiento y variantes a veces exóticas de preparación)
Kash e bedemjan
Las berenjenas con Kashk son uno de los paltos mas buscados de la cocina persa. Se prepara con berenjenas fritas en cebolla y ajo. Luego se prepara una masa con las berenjenas, a las que se le agrega menta, nueces molidas y especias. Por separado se prepara el Kashk, consistente en yogur agrio, que le da a la preparación una combinación de sabores sumamente apreciada por los iraníes. A la hora de servir este plato, es importante darle un toque de esteticismo con nueces enteras y hojas de menta que coloreen el Kash e bedemjan. (Tips: el Kash e bedemán debe ser consumido fresco, por lo que se recomienda no adquirirlo en tiendas de dudoso aspecto sanitario. Si el pan que se sirve es el barbarí o sangak, conviene revisar que no tenga piedras que lastimen los dientes, ya que suele ser preparado pegado en las paredes de los hornos, de donde pueden desprenderse partículas duras)
Dizí
El estofado de carne iraní es uno de esos platos omnipresentes en las mesas locales. Se prepara por lo general con carne de cordero, que es cocida por largas horas en una combinación de tomate molido, papas, garbanzos, alubias, sésamo y especias tales como cúrcuma y lima seca. Se lo sirve en un pequeño cuenco de barro. Por separado, se sirve un pote con Kashk, que en ocasiones se mezcla con el Dizí. En otros recipientes, se suelen colocar verduras frescas y pan Nun. (Tips: el Dizí contiene los sabores más típicos del universo gastronómico iraní. Suele ser una forma my económica y rápida de reponer energías, aunque su contenido calórico puede resultar algo pesado en los días tórridos)
Bebidas típicas
Té
A falta de bebidas alcohólicas por las prescripciones musulmanas, el té se ha convertido en la bebida dominante de Irán. En la actualidad los iraníes tienen uno de los mayores consumos de té por habitante, particularmente de las variedades producidas en la costa del Mar Caspio. Los sitios donde pueden degustarse las diferentes formas de té iraní con los chaijane o casas de té.
El Kebab puede ser consumido en los puestos callejeros ”
Tips
• Los iraníes son en su mayoría persas, no árabes. Es probable que les irrite que los confundan con árabes.
• Se exige visa a todos los visitantes. El trámite suele ser engorroso, por lo que se recomienda tramitarlo con anticipación.
• La Sharia o ley islámica castiga muy duramente el consumo y también la posesión de bebidas alcohólicas, por lo que se recomienda no llevar licores o cervezas dentro del equipaje cuando se viaja a Irán. Las leyes son igualmente severas con respecto a las drogas. El ser extranjero, muchas veces agrava la situación si se es sorprendido infringiendo estas leyes. La única excepción se hace en las zonas o comercios de mayoría Armenia o de otras religiones en donde el alcohol puede ser consumido dentro de los límites físicos demarcados.
• El sistema de agua potable no es seguro. Existen riesgos de malaria, cólera, esquistomiasis y diarreas.
• El sistema eléctrico es de 220 V y 50 HZ.
• El saludo mas usual entre los alemanes es el apretón de manos. No exagere la cordialidad, ya que el exceso es tan mal visto como la mala educación.
• La propina usual es el 10% de la cuenta.
• Los turistas pueden exportar hasta 160 dólares norteamericanos de productos iraníes. Las alfombras no pueden sumar más de seis metros cuadrados en total. Está prohibida la salida del país con antigüedades y piedras preciosas.
• Si bien se considera a Irán un país seguro para el turismo, se han reportado casos de arrebatadores y descuidistas que actúan en las grandes aglomeraciones humanas. También, se debe considerar el peligro que representan los individuos o grupos que expresan su rechazo ante la presencia de ciudadanos occidentales.
• Aunque sean extranjeras y en particular en los sitios sagrados, las mujeres deben respetar la costumbre de cubrir su cabeza, brazos y hombres. Los hombres, deben recordar descalzarse al entrar a una mezquita y no insistir cuando se le niega el ingreso a un no musulmán. Entre los musulmanes mas radicales se considera que la mujer que mira a los ojos a un hombre está intentando seducirlo.
• El gesto del pulgar hacia arriba que resulta positivo en muchas partes del mundo es una formad e insulto en Irán.
• El bidet iraní consta de un caño bajo para higienizarse en cuclillas. Dadlo que muchas veces este sistema suplanta al papel sanitario, conviene amigarse con este sistema.
• El saludo mas usual es el apretón de manos, pero siempre se debe respetar la norma que impide el contacto físico entre hombres y mujeres,.
• En los autobuses las mujeres viajan en su sitio exclusivo en la parte trasera. Las turistas pueden ignorar esta norma, pero los hombres extranjeros no deben ir a sentarse entre las mujeres o comenzar a hablar con ellas dado que familiares y allegados que viajan en la parte delantera pueden recriminarle por su osadía.
• El sonarse la nariz en público es considerado como el extremo de la repugnancia.
• Aunque la imagen de Irán se asocia a la sociedad regida por el Islam, existe una parte de la población de costumbres y cultura liberales, muy similares a la europea.
• Es importante respetar las restricciones que se imponen a la hora de sacar fotografías. Existen zonas militares en donde no se pueden usar cámara de ningún tipo. Lo mismo sucede en sitios religiosos como las mezquitas de Mashad y Qom. Las penas a los ofensores van desde el decomiso de los equipos al arresto.
Curiosidades
• Desde tiempos de la revolución islámica se han prohibido los productos norteamericanos, aunque se ha permitido que siga en funcionamiento una planta productora de Coca cola, que funciona en la ciudad santa de Mashad.
• Las casas iraníes tienen sistemas de aire acondicionado desde hace muchos siglos. Se trata de una chimenea llamada badgirs que enfría el aire al ponerlo en contacto con las paredes.
• En algunas ciudades las puertas tienen dos picaportes, uno para hombres y otro para las mujeres.
• En el desierto iraní de Lut se ha registrado la temperatura más alta del planeta. Sucedió en 2007, cuando un satélite de la NASA indicó una temperatura de 71 grados centígrados.
• Irán reclama el record de la alfombra más grande jamás fabricada. Se trata de una pieza de 5.625 metros cuadrados elaborada por 1.200 tejedores que tardaron 18 meses en terminar esta obra que representa una flor roja y verde que será enviada a Abu Dhabi.