
COLOMBIA: LA TIERRA DE COLÓN
La historia de Colombia no escapa de las características típicas de la historia del Continente Americano, pero sí aporta condimentos particulares. El factor de un territorio selvático y de difícil acceso permitió prolongar la resistencia indígena y, siglos después, colaborar con el crecimiento de la guerrilla. La independencia en manos de Simón Bolívar, la guerra civil y la lucha contra el narcotráfico marcan a fuego las páginas de la historia de este país.
LA ÉPOCA PRECOLONIAL
Hasta la llegada de los conquistadores españoles, tres grandes familias habitaban lo que se conoce hoy como el territorio colombiano. La cultura Chibcha, que estaba ubicada en los altiplanos y zonas frías del centro del país y en la Sierra Nevada de Santa Marta. La Caribe, localizada en el litoral del Océano Atlántico y la Arwac, en las regiones de los ríos Amazonas, Putumayo y Caquetá.
La familia Chibcha, una de las más numerosas y con mayor grado de desarrollo intelectual, tuvo un avanzado conocimiento en las matemáticas, empleó un calendario que le permitió manejar la agricultura y celebrar las fiestas religiosas y utilizó la escritura jeroglífica. Sin embargo, debido a su dispersión en el territorio no lograron formar un pueblo único. Dentro de esta familia, se destacaron los grupos Muiscas y Tairona. La base de la organización social de estos grupos era el clan o familia extensa. Varios clanes formaban una tribu cuyo jefe era el cacique. La unión de tribus denominada confederación, estaba comandada por el Zipa o Zaque, con funciones políticas administrativas y religiosas. La organización socio-política se regía por las normas de una cultura matriarcal.
Los muiscas se ubicaron en altiplanos y zonas frías o templadas del centro del país en una extensión de 30.000 Km2. Era un pueblo esencialmente agrícola, por lo que se desprende que su alimentación era básicamente vegetariana.
Por su parte, los Tairona se ubicaron en las cuencas de los ríos Guachaca, Don Diego, y Buritaca y la zona baja costera comprendida dentro del Parque Nacional Natural Tayrona,lugar en donde los españoles encontraron una cultura avanzada con grandes concentraciones de población. Dicha cultura se especializó en la construcción de muros de contención, terrazas, acueductos, puentes y bases para vivienda, las cuales estaban unidas por caminos. Para los amantes de las ruinas y ciudades milenarias, en 1976 se descubrió la ciudad fundada por los tayronas en el año 800 y habitada hasta el 1600, hoy conocida como Ciudad Perdida.
Mientras tanto, la familia Caribe, aunque seguía la tendencia al nomadismo, ocupó el litoral Atlántico del territorio. Era un pueblo esencialmente guerrero y comerciante. Fueron estos quienes presentaron la más tenaz resistencia a los conquistadores europeos.
Por último, la cultura Arwac se localizó en la vertiente este de la cordillera oriental y en las llanuras orientales de Colombia. Estos pueblos tenían economía mixta: agrícola, de recolección, de caza y pesca.
LA CONQUISTA ESPAÑOLA, UNA BISAGRA EN LAS COMUNIDADES
Todos estos pueblos tuvieron sus primeros contactos con los conquistadores españoles hacia 1498, con la llegada de Fernando González de Oviedo, con quien los caciques de la zona establecieron relaciones comerciales. En 1525, con la fundación de la ciudad de Santa Marta por Rodrigo de Bastidas, los españoles intentaron establecer una presencia más fuerte en la zona, dando inicio a la empresa colonial española en esta parte del continente sudamericano. Entre 1525 y 1599, las relaciones entre los pueblos indígenas de la zona y los colonos españoles se caracterizaron por su inestabilidad: intensos periodos de conflicto y guerra, seguidos por años de calma tensa en las que los españoles se veían forzados a establecer relaciones pacíficas con las distintas comunidades originarias.
Si bien los tayrona consiguieron limitar el crecimiento de la colonia española durante ese período, la embestida colonial no tardaría en llegar. En el año 1599, el gobernador de Santa Marta, Juan Guiral Velón, emprendió una intensa campaña militar para sojuzgar a estas poblaciones. Un intento fallido de alianza entre los distintos poblados dio pie para que el gobernador pudiera capturar a los caciques uno a uno, cortándoles la cabeza y descuartizándolos. Los pobladores que no lograron escapar fueron llevados a los alrededores de Santa Marta y entregados a encomenderos. Los sobrevivientes se internaron en las partes más altas del macizo para escapar a los españoles, y sus descendientes son los Koguis, que han permanecido aislados hasta ahora.
Su población a la llegada de los españoles era de 1.000.000 de personas, pero se redujo drásticamente con la conquista. Se estima que en la actualidad los descendientes "puros" suman 50.000 personas, mientras que los mestizos y zambos con sangre tayrona suman varios millones de personas, principalmente en la costa caribeña de Colombia.
AIRES DE INDEPENDENCIA
En 1781 estalló la Rebelión de los Comuneros, una revuelta de los indígenas y criollos contra el abusivo sistema impositivo de la corona española. Aunque sofocada con cambios políticos, la rebelión mostró las tensiones presentes por el sistema de castas y privilegios que propiciaba el sistema colonial.
En 1810, un grupo de criollos de Bogotá liderados por Antonio Nariño intentó cuestionar la legitimidad del dominio español. Levantamientos patriotas en Granada y Cartagena de Indias fueron sofocados brutalmente por las tropas realistas que en 1816 ya había terminado con los conatos rebeldes en todo el territorio del virreinato de Nueva Granada. La represión a los patriotas fue brutal y en lugar de aplacar los ánimos libertarios radicalizó la lucha.
Mientras tanto, y luego de haber jurado en Italia que no descansaría hasta ver a su América Libre, Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar Palacios y Blanco, más conocido como Simón Bolívar, inició la campaña militar para lograr la liberación de Colombia, al tiempo que proclamaba la independencia de su territorio. Entre 1822 y 1823, lograría derrotar a los realistas en sucesivas batallas y lograr su propósito.
El Congreso de Cúcuta de 1821 aprobó la creación de la Gran Colombia, una nación soñada por Bolívar que abarcaba los actuales territorios de Colombia, Venezuela, Ecuador y Panamá. La secesión de Venezuela en 1829 y de Ecuador dos años más tarde dio nacimiento a Colombia como Estado propio. Ya desde ese momento se adivinaba que las tensiones entre los federalistas y los unitarios iban a desembocar en violentas disputas. En efecto, durante las décadas siguientes las guerras civiles y el desplazamiento de los gobiernos por medio de la fuerza fueron una constante de la vida política colombiana.
Con el tiempo, el país se dividió entre los conservadores que propiciaban un orden tradicional y los liberales que bregaban por la modernización amplia de la cultura colombiana. En octubre de 1899, comenzó la Guerra de los Mil Días, una sangrienta guerra civil que enfrentó a conservadores y liberales. Tras las batallas de Peralonso y Palonegro, ambos bandos comprendieron la destrucción a la que estaban sometiendo al país y firmaron en 1902 los acuerdos de Neerlandia y Wisconsin para frenar los combates. Colombia había quedado en tal nivel de debilidad que poco pudo hacer cuando un grupo de independentistas panameños apoyados por tropas estadounidenses proclamaron la separación de ese territorio en noviembre de 1903.
La pérdida territorial de Panamá terminó con la hegemonía conservadora iniciada dos décadas antes. Fue entonces que los liberales iniciaron un periodo de gobiernos caracterizados por la actualización de la estructura política y económica. La bonanza se vio interrumpida por la guerra contra el Perú en 1932. El asesinato del presidente peruano Luis Miguel Sánchez Cerro el 30 de abril de 1933 interrumpió los combates y condujo a una salida negociada que permitió a Colombia preservar gran parte de los territorios amazónicos en disputa.
LA HORA DE LA VIOLENCIA Y EL GERMEN DE LA GUERRILLA
El asesinato del líder liberal Jorge Eliécer Gaitán el 9 de abril de 1948 dio lugar a una revuela popular conocida como “el Bogotazo”. Fue el comienzo de una época trágica conocida como “la violencia” durante la cual la sociedad colombiana se dividió en dos bandos enfrentados fanáticamente. Masacres, magnicidios y la depredación de los bienes del adversario caracterizaron a este periodo que culminó en 1960. En ese contexto de violencia política nacieron las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), cuando el líder guerrillero liberal Manuel “Tirofijo” Marulanda organizó un grupo militar para defender la Republica de Maiquetía recientemente segregada. Derrotada la República de Maiquetía, los grupos armados continuaron su campaña militar pese al acuerdo entre conservadores y liberales para poner fin a la guerra.
Hacia la década de 1970, comenzaron a notarse los efectos del narcotráfico en las regiones productoras de cocaína. Los barones de la droga comenzaron a ganar poder económico y político, al tiempo que corrompían las estructuras de políticas del país. Cuando el gobierno colombiano comenzó a implementar políticas antidroga con el apoyo de los Estados Unidos, principal receptor de los envíos de narcóticos – los líderes de los cárteles respondieron con una violenta campaña de asesinatos y bombardeos a instituciones oficiales. Para peor, la presencia de las FARC y otros grupos armados de izquierda como el ELN y el M19 habían sumergido al país en un ambiente de violencia cotidiana. La aparición de los grupos paramilitares de derecha, muchas veces usados por los narcotraficantes para combatir a las fuerzas de izquierda que les disputaban las zonas de cultivo, ahondaron la crisis y provocaron una migración masiva desde el interior a las grandes ciudades para huir de la violencia. Para ese momento, los carteles de la droga habían convertido a los terroristas de derecha e izquierda en sus socios para ganar territorios y controlar rutas de contrabando.
En 1998 el gobierno colombiano inició las conversaciones de paz con la guerrilla y un programa de desarme de las fuerzas paramilitares. La creación de una región desmilitarizada fracasó ante el ataque sostenido de las FARC, revitalizadas por las divisas que recibía de las drogas y del sistema de secuestros masivos a ciudadanos comunes y funcionarios estatales. La asunción del liberal Álvaro Uribe – cuyo padre fuera muerto por la guerrilla años antes – significó el fin de la política de contención y el inicio de una decidida campaña contra la guerrilla. El asesinato del jefe de las FARC, Raúl Reyes, en territorio ecuatoriano y la liberación de la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt parecieran indicar una progresiva decadencia de la guerrilla. La caída de los índices de criminalidad y un sostenido nivel de crecimiento económico, se dieron en consonancia con el reflujo de la violencia política.
La Tierra de Colón ”

Colombia cuenta con tres áreas fácilmente diferenciadas. A su vez, cada año atraviesa dos estaciones secas y dos estaciones húmedas. Las regiones costeras del Caribe y el Pacifico se caracterizan por un clima tropical húmedo propenso a las variaciones térmicas por influencia del océano. Hacia el centro del país, se encuentran una serie de valles situados a alturas considerables en donde se asienta la mayor parte de la población colombiana. En esta región, por el aislamiento que provoca la presencia de grandes macizos montañosos, el clima suele ser más caluroso. La presencia de numerosos ríos y arroyos que recorren los espacios entre las ondulaciones serranas provee de humedad y fertilidad a estos valles. Las cadenas montañosas andinas que recorren el país desde el suroeste al noreste tienen un clima mas frío y seco por efecto de las altas altitudes. La región amazónica colombiana hacia el sur y oeste del país es más calurosa y húmeda por la presencia de grandes humedales y una vegetación más frondosa.
cada año atraviesa dos estaciones secas y dos estaciones húmedas”

Colombia posee una economía capitalista de corte liberal. Los experimentos estatistas han sido abandonados progresivamente y en la actualidad la injerencia de la administración central en los procesos productivos se ha minimizado.
Durante la década del 80 comenzó a notarse el efecto de los cuantiosos fondos del narcotráfico que comenzaban a volcarse a la economía colombiana. Aunque el aumento de la inversión trajo cierta bonanza, las políticas antinarcóticos continúan luchando para erradicar las fuentes de lavado de dinero ilegal. Aun así, una arte importante de la economía colombiana permanece en la marginalidad. También se han hecho grandes esfuerzos para prevenir el daño que causan los ataques de la guerrilla sobre la infraestructura petrolera, eléctrica y vial del país.
La mayor parte de los ingresos provienen de la exportación de petróleo, la explotación agroganadera, la producción cafetera, la exportación de flores frescas, la extracción de carbón y oro, la manufactura textil, la petroquímica y la siderurgia. La firma de un acuerdo de libre comercio con EE.UU. y el control de la violencia pública ha permitido que Colombia recupere el camino del desarrollo.
La mitad de la población vive bajo el límite de la pobreza, observándose una leve mejoría de los indicadores a partir de la última década. La desigualdad en el ingreso y la violencia provocó la migración masiva de colombianos hacia los países desarrollados y a los estados vecinos. Las remesas enviadas por los residentes en el extranjero constituyen una fuente importante de divisas.
Con la mejora en los índices criminales Colombia ha logrado que la industria turística local haya renacido y las visitas de extranjeros se ha triplicado en la última década.
migración masiva de colombianos hacia los países desarrollados”

Los colombianos se encontrarán por lo general muy bien dispuestos a ayudar al extranjero para que disfrute de la visita a su país. Años de desprestigio causados por el narcotráfico o la guerrilla y revertir la imagen de un pueblo violento han estimulado el esmero en la atención a los turistas. Aunque existen zonas vedadas al extranjero por el peligro de secuestros y asaltos, los colombianos compensarán los inconvenientes con hospitalidad y servicio.
Colombia es una nación nacida del mestizaje, aunque aun conserva importantes comunidades étnicamente diferenciadas. Seis de cada diez colombianos son étnicamente diversos y el 20% de raza blanca. El 10% desciende de ancestros africanos. Un 3,5% de la población procede de razas indígenas, representada por un centenar de grupos y subgrupos esparcidos en todo el territorio. Las etnias wayuú, kogi en la costa, los baríes, guambinos en la región andina, los tunebos, guayaberos y piapocos son algunas de las comunidades que conservan gran parte de sus costumbres ancestrales.
Aunque el castellano es la lengua que utiliza la mayoría de los colombianos, en las regiones aborígenes se utilizan dialectos tradicionales. Se estima que existen al menos un centenar de lenguas precolombinas. En las regiones urbanas, los sectores medios y los trabajadores del turismo hablan correctamente inglés y otros idiomas europeos.
La mayor parte de los colombianos profesa la religión católica, con pequeños núcleos musulmanes, judíos, animistas y protestantes.
La mayor parte de los colombianos profesa la religión católica”
La cultura colombiana surge de la combinación de las tradiciones aborígenes, la cultura colonial y la influencia de los grupos afroamericanos. En el siglo pasado, una importante corriente migratoria aportó elementos europeos y asiáticos que fueron rápidamente incorporadas por la sociedad colombiana.
La cumbia, el ballenato y el bambuco son algunos de los ritmos característicos de Colombia. Se caracterizan por los ritmos alegres y pegadizos. El baile, asociado íntimamente a los ritmos cadenciosos, forma parte de cada ceremonia musical colombiana. Se ejecuta con guitarras, guarachas, cajas (tambores pequeños), acordeones e instrumentos de viento.
Cada una de las regiones de Colombia tiene su producto característico. En Bogotá es posible adquirir exquisitas joyas fabricadas en oro y esmeraldas. Colombia es el principal productor de esmeraldas del mundo y sus precios resultan muy convenientes. La cestería y alfarería de cada región posee su estilo distintivo. En la región de Boyacá se encuentran los tejidos más elaborados y famosos. La zona de Pitalto ofrece cerámicos muy apreciados por los turistas. Aquellos que visitan Colombia suelen regresar con diferentes variedades de café ofrecidas en convenientes presentaciones para ser entregadas como presente.
El carácter alegre de los colombianos se expresa en el Carnaval de Negros y Blancos realizado anualmente entre el 2 y el 7 de enero en la localidad de San Juan Pasto. En esa ocasión desfilan grupos artísticos con vistosos trajes y carrozas alegóricas con temas que combinan creencias indígenas, católicas y temas históricos.
En Medellín, se celebra cada mes de agosto la Fiesta de las Flores, celebración en la que se exhiben una gran variedad de flores producidas en la región. Uno de los eventos principales es el desfile de las silletas adornadas con flores, en lo que para muchos es el más espectacular evento de su tipo en el planeta.
Bogotá
La capital de Colombia, Bogotá, fue fundada por Gonzalo Jiménez de Quesada en donde se asentaba el poblado muisca de Bacatá. El conquistador había llegado en su búsqueda de la mítica ciudad de El dorado. En 1717, fue designada como capital del virreinato de Nueva Granada. Fue en sus calles donde se comenzó a organizar el movimiento independentista que daría la libertad a Colombia. En su casco histórico aun se conserva los sitios de las conspiraciones patriotas que, en a partir del incidente del “florero de Llorente” iniciaron el camino libertario. Desde hace siglos es el centro de la vida política del país y escenario de los hechos más importantes de la historia colombiana. En 1948 fue sacudida por los disturbios que siguieron al asesinato del líder liberal Jorge Eliécer Gaitán que luego recibirían el nombre de “Bogotazo”. También fue testigo de los ataques urbanos de la guerrilla y la acción de los grupos violentos que signaron la historia reciente del país. En su casco histórico se ha conservado gran parte del acervo histórico y arquitectónico del país. El Palacio Nariño, el museo del Oro y el cementerio central son algunos de los sitios que el turista no debe dejar de visitar en Bogotá.
Cartagena de Indias
La ciudad de Cartagena de Indias fue fundada en 1533 por el español Pedro de Heredia. Su lugar era estratégico para controlar el trafico marítimo en el Caribe y desalentar la presencia de corsarios británicos, franceses y holandeses que depredaban la zona. Con ese fin, se construyó un recinto amurallado que resguardaba a la ciudad y los cargamentos que partían desde su puerto hacia España con las bodegas cargadas de riquezas americanas. En 1741 resistió el ataque por mar y tierra de la más formidable flota inglesa formada hasta entonces. Con un puñado de defensores, repelió el ataque de 186 navíos y 31.400 hombres. El 11 de noviembre de 1811 se declaró independiente del poder español. Entre agosto y diciembre de 1815 sufrió el asedio de los realistas. Tras perder un tercio de su población por los ataques, las epidemias y el hambre, Cartagena fue recapturada. La ciudad conserva el fuerte que la hiciera famosa y muchos de los edificios de la era colonial La Torre del Reloj sirve de entrada al casco histórico, en donde es posible admirar las antiguas viviendas construidas en tiempos del virreinato.
Santa Fe de Antioquia
Desde su fundación en diciembre de 1541, Santa Fe de Antioquia ha sido una de las ciudades mas celebres de Colombia. La ciudad creció gracias al comercio de café, frutas y la extracción de minerales y piedras preciosas. El casco histórico de la ciudad conserva la mayor parte de las edificaciones coloniales y las calles empedradas que fueran construidas siglos atrás. Mención aparte merecen las antiguas iglesias de la ciudad, entre las que se destacan la Catedral de la Inmaculada Concepción, una de las más bellas de Colombia, la de Santa Bárbara con su espectacular pórtico barroco y la de Jesús Nazareno.
Medellín
Aunque en tiempos recientes Medellín ha sido asociada con el narcotráfico, su historia es rica en otros acontecimientos que abarcan desde el pasado colonial al presente. Fundada en los antiguos dominios de tribus belicosas del valle de Aburrá, no tardó en convertirse en una dinámica y próspera ciudad con una cultura tan propia como distintiva del resto del territorio. En el periodo de la “violencia” Medellín atravesó una urbanización acelerada ante la llegada de los que huyan de la violencia. La precariedad social y la criminalidad asociada fue el caldo de cultivo para que en los años 70 brotaran los carteles de la droga y su líder más famoso, Pablo Escobar Gaviria. La ciudad cuenta con una cantidad impresionante de museos, entre los que se destaca el Museo de Antioquia con sus colecciones de arte y objetos célebres o el de El Castillo, con miles de piezas históricas locales. Aquellos que quieran explorar eventos mas recientes pueden seguir el derrotero de Escobar Gaviria en las decenas de sitios históricos que lo recuerdan.
Cali
Cali es una de las ciudades más antiguas de Colombia. Fundada en 1536 en un antiguo dominio de las tribus gorrones, la región fue tradicionalmente rica en metales preciosos. La siembra de caña de azúcar y la ganadería le dieron pujanza económica en tiempos de la colonia. En julio de 1810 la ciudad fue epicentro de un movimiento independentista que en apoyo del movimiento nacido en Bogotá. La feroz represión a cargo del general realista Pedro Morillo terminó con la primavera libertaria y la vida de muchos patriotas. En 1822 la ciudad volvió a rebelarse ante la llegada de Bolívar. En los años siguientes Cali sufrió de las guerras civiles que asolaron a Colombia y en 1876 fue saqueada por guerrilleros que aprovecharon la inestabilidad política que atravesaba el país. También soportó el asedio de las fuerzas del narcotráfico, que hicieron de la ciudad una importante base para desarrollar sus negocios desde la década de 1970. El Edificio del Palacio Nacional y la Iglesia de San Francisco son sólo algunos de los monumentos que guardan la rica y convulsionada historia de esta ciudad.
Colombia cuenta con una buena oferta de vuelos internacionales. También, proporciona diferentes variantes para tomar vuelos internos, aunque su disponibilidad a veces se ve desbordada por la demanda de turistas que eligen ese medio para evitar los viajes terrestres.
El sistema de ómnibus desde las grandes ciudades es cómodo y eficiente. Se debe tener siempre a mano la documentación personal que puede ser requerida en puestos camineros. Las rutas que conducen al sur presentan el riesgo de ataques guerrilleros o, en menor probabilidad, de incursiones para secuestrar a personas. En algunas regiones controladas por la guerrilla pueden hallarse retenes que cobran “peajes” a los viajantes. Sin embargo el peligro de la guerrilla ha disminuido mucho en los años pasados. Ya dentro de las ciudades, el riesgo de ser alcanzados por los grupos violentos disminuye en forma muy considerable.
Dentro de las ciudades, los ómnibus son un medio económico de movilizarse. En las horas pico, suelen viajar atestados de gente. El Transmilenio de Bogotá recorre los puntos principales de la ciudad con gran eficiencia y seguridad.
Los taxis son un medio seguro de viaje y se puede negociar con los conductores un precio especial para realizar recorridos más largos.
En caso de alquilar auto, se recomienda tomar siempre las autopistas y rutas principales y, por sobre todo, evitar los desplazamientos nocturnos por terrenos abiertos.
Se deben evitar los pasos terrestres con Venezuela por la presencia de grupos guerrilleros de las FARC y el ELN en la zona, además de los inconvenientes que pudiera causar el control del tráfico en la frontera, que se ha vuelto más exigente desde que la tensión diplomática entre ambos países se ha elevado.

Ajiaco
El Ajiaco es un consomé muy popular en Colombia. En la región bogotana, se los prepara con sopa de pollo y tres variedades diferentes de papa. El caldo luego es engordado con crema de leche y alcaparras. El sabor particular se lo da la hierba “guasca”. (tips: Además de ser muy económico, el ajiaco es un excelente medio para recuperar energías)
Bandeja paisa
Es quizás el plato más popular de Colombia y es posible encontrarle en cualquier rincón del país. Consiste en un plato con porciones de arroz, frijoles, chicharrón, chorizo. Huevo frito, morcilla, plátanos, tomate, mazamorra de leche, panela molida, carne en polvo y aguacate, acompañados con arepas. La voluptuosidad de la bandeja paisa permite probar una variedad de gustos en una sola ingesta. (tips: en cada ciudad pueden ofrecerse variaciones de la bandeja paisa)
Arroz atollado
Quienes quieran explorar carne de los sabores fuertes y sustanciosos de la comida tradicional colombiana deben probar el arroz atollado. Se prepara con carne molida y costillas de cerdo, trozos e pollo, papa criolla, tomates, cebollas, pimientos y arroz. La mezcla es preparada a modo de guiso, que luego es condimentado con azafrán, cilantro, pimienta y sal. (tips: En particular en los días de calor, no es posible hacer actividades físicas prolongadas luego de un buen plato de arroz atollado)
Sopa de Guandú
Este plato típico de la región costera del Caribe, se prepara a base de una especie de frijol de palo (Cajanus cajan) y carne adobada en sal. Se cocina por largas horas junto a porciones de cebolla, ñame (tubérculo tradicional de la región), chicharrones, queso costeño, yuca, plátano maduro, ajíes y cilantro. Luego se le agrega arroz blanco y panela. Por lo general, la mezcla es saborizada con jugo de alguna fruta. Tras condimentarla, se sirve en un plato hondo y tiene la consistencia de una sopa espesa de sabor único. (Tips: en la región de Córdoba la Sopa de Guandú no lleva carne, que es reemplazada con lonjas de berenjena)
Ternera a la Llanera
Poco se conocen las bondades de la carne colombiana, cuyo sabor y ternura la colocan a la altura de las mejores del mundo. La Ternera a la Llanera es una de las formas tradicionales de comer carne asada. Se prepara con cortes de una res de un año de edad, por lo general denominados la osa (cuello, mandíbula y lengua), los tembladores (carne del pecho del animal cortada en tiras), la raya (cuartos traseros trozados en lonjas grandes) y la garza (ubres). Las piezas son colocadas en forma levemente oblicuas frente a las brasas, sostenidas con palos. Tras algunas horas expuestas al fuego lento, se las sirve con ensaladas o papas. (Tips: en lagunas regiones la carne de res es reemplazada por piezas de burro, venado y otras especies silvestres)
Bebidas típicas
Café
El café es para los colombianos una parte inesperable de su identidad. Colombia es actualmente el primer productor mundial de café. En la actualidad existen muchas formas de consumirlo e incluso se lo ha usado para elaborar golosinas muy populares. Los colombianos tienen sus propias recetas para preparar el café. En ocasiones se lo prepara con granos tostados en el momento, lo cual da origen a un café muy fuerte y espeso de un sabor distinto al que suele beberse en América.
Guarapo
Esta bebida se prepara a partir de la miel de caña de azúcar fermentada. El método de preparación tiene su origen en los primeros inmigrantes españoles que trajeron la receta original de las Islas Canarias. Algunas variedades de guarapo no son alcohólicas, ya que la bebida es preparada sin completar el proceso de fermentación, dando lugar a un preparado refrescante y dulzón. Otras variedades, cuyo tiempo de añejado es mayor, tienen una elevada gradación alcohólica. Esta versión alcohólica es denominada “chapil”, “tapetusa” o “chirrinche” de acuerdo a la zona. (Tips: en algunas regiones el guarapo alcohólico está prohibido. Se recomienda discreción al consumirlo ya que su gradación es de las más elevadas entre las bebidas blancas)
Arrechón
El Arrechón o “Tumbacatre” es quizás una de las más exóticas bebidas de América. Se la prepara en la región costera de Colombia a base de leche común y condensada, aguardiente y penes de tortuga, toro u otras especies animales, dependiendo de la región en la que se prepara. Se le agregan especias tales como borojó (fruta propia de Colombia) y nuez de Kola rallada. Dicen sus defensores que es un potente afrodisíaco natural. (Tips: el Arrechón debe ser consumido en pequeñas dosis o diluido ya que su efecto energizante es extremadamente fuerte)
se los prepara con sopa de pollo y tres variedades diferentes de papa”
Tips
• Por estar asentada en la zona de convergencia de las placas de Nazca y Sudamérica, existe el riesgo de terremotos y deslizamientos de tierra producidos por erupciones. En las regiones amazónicas se registra la presencia de animales e insectos peligrosos para el hombre.
• En los últimos años se han producido incidente con el uso de burundanga (escapolamina), droga que provoca un estado temporal de ausencia de voluntad. Los criminales provocan el contacto con la piel o su ingesta para apropiarse de los bienes de sus víctimas e incluso someterlos a otro tipo de vejámenes. Ante la primera señal de adormecimiento o mareo sin motivo aparente, se debe pedir a la ayuda de las autoridades.
• Al comprar productos tradicionales, se espera que el turista regatee los precios. El buen regateador puede lograr que el producto baje hasta la mitad de su precio original.
• Por encontrarse a 2.400 metros de altura, aquellos que visiten Bogotá pueden sentir mal de alturas o “soroche”.
• En el centro de Bogotá existe un mercado informal de oro y esmeraldas que son ofrecidos por particulares. Se recomienda evitar estos circuitos, ya son objeto de frecuentes redadas para combatir el comercio informal y las falsificaciones.
• En Bogotá existe un mercado de ofertas en la región de San Bernardino en donde es posible adquirir productos a precios muy convenientes. Sin embargo, también es un sitio donde circulan numerosas falsificaciones.
• Se recomienda beber agua embotellada. Existe riesgo de fiebre tifoidea, malaria, hepatitis, fiebre amarilla y cólera.
• Los turistas deben ser cuidadosos a la hora de adquirir reliquias aborígenes ya que su contrabando se encuentra duramente penado por las leyes locales. Suelen ofrecerse verdaderas oportunidades en hoteles y centros turísticos, pero las piezas sin certificado suelen ser imitaciones sin mayor valor.
• Colombia utiliza un sistema eléctrico de 220 V.
Curiosidades
• Colombia posee el 20% de las variedades de plantas de todo el mundo.
• El 95% de las esmeraldas producidas en el mundo proceden de Colombia.
• Colombia es una de las naciones más dinámicas del mundo desde el punto de vista demográfico. Más de la mitad de la población tiene menos de 15 años.
Bogotá
Palacio de Nariño
También llamado Casa de Nariño es la residencia oficial del Presidente de Colombia y es la sede del gobierno del país. Se encuentra ubicado en el centro histórico de Bogotá. Fue inaugurado en 1908 y construido en los predios de la casa natal de Antonio Nariño. En 1980 fue reinaugurado después de anexarle nuevas construcciones. Alberga obras de arte y mobiliario de diferentes épocas de la historia colombiana. En sus jardines se encuentra el Observatorio Astronómico, diseñado y levantado por el arquitecto capuchino Fray Domingo de Petrés del 24 de marzo de 1802 al 20 de agosto de 1803 y cuyo primer director fue José Celestino Mutis.
Museo del Oro del Banco de la República de Colombia.
Ubicado en la carrera 6ª esquina de la calle 16 Parque de Santander, en el centro histórico de Bogotá, Colombia. Posee la colección de orfebrería prehispánica más grande del mundo, con aproximadamente treinta y cuatro mil piezas de oro y tumbaga, cerca de veinticinco mil objetos en cerámica, piedra, concha, hueso y textiles. Expone piezas de diferentes culturas indígenas colombianas, entre las que destacan: Calima, Muisca, Nariño, Quimbaya, Zenú, Tairona, San Agustín, Tierradentro, Tolima, entre otras.
Cementerio Central de Bogotá.
Es uno de los cementerios más antiguos y reconocidos en la ciudad colombiana de Bogotá.[1] Fue puesto en servicio en 1836 por el gobernador Rufino Cuervo, bajo la presidencia de Francisco de Paula Santander.[2] La portada fue obra de Julián Lombana en 1905,[3] algunos de los mausoleos han sido construidos por reconocidos escultores como Pietro Tenerani y César Sighinolfi. El cementerio se encuentra ubicado en la localidad de Los Mártires, frente a la Avenida El Dorado con carrera 20. Por su significado histórico, valor arquitectónico y cultural fue declarado Monumento Nacional por el decreto 2390 del 26 de septiembre de 1984.
Jardín Botánico de Bogotá "José Celestino Mutis"
Esta es una invitación a viajar por el país de las maravillas. Para llegar a él no es necesario entrar a la madriguera del conejo ni seguir el derrotero de las fantásticas aventuras de Alicia. Basta sentir el deseo de conocer la naturaleza de un país como Colombia, pródigo en vegetación, en climas, en aguas y en una fauna realmente extraordinaria. La biodiversidad ha convertido a Colombia en uno de los sitios más destacados del mundo para los investigadores, los científicos e, inclusive, los inversionistas.
Pero usted no tiene que atravesar todo un continente ni cruzar el mar para llegar a ese universo. Lo único que debe hacer es acercarse a un lugar donde, con cuidadoso esmero, especialistas en diversas disciplinas han reproducido con exactitud esa vegetación excepcional.